El espiritismo es un camino que conduce al conocimiento de la doble naturaleza del ser humano, poniendo en contacto la realidad de los seres inteligentes que habitan un cuerpo físico, los hombres, con la realidad de los seres inteligentes que se encuentran desligados de envoltura material grosera alguna, los espíritus. Conduce al hombre al conocimiento de las leyes que rigen el universo material que le rodea y arroja luz sobre su origen y destino. Además le da una visión de Dios muy desligada de las doctrinas que le conferían características antropomorfas, procurándole así bases solidas sobre las cuales relacionarse adecuadamente con su Creador y con el resto de la Creación.

El espiritismo no tiene libros sagrados, ni dogmas inamovibles más allá de aquellos fundamentos que o bien han surgido como consecuencias directas de los fenómenos observados, o bien han sido revelados y confirmados de continuo por los espíritus que a lo largo y ancho del mundo se manifiestan.

Siendo estos:

  • La existencia de Dios.
  • La inmortalidad del alma.
  • El progreso irreversible de todas las cosas.
  • La pluralidad de encarnaciones del espíritu.
  • La pluralidad de mundos habitados.
  • La comunicabilidad de los espíritus.
  • El modelo de Jesús como ejemplo de conducta para el ser humano.

Tales fundamentos están desarrollados en el conjunto de cinco libros que constituyen la Codificación Espírita. Estas obras fueron elaboradas, por Allan Kardec, recopilando, organizando y contrastando las comunicaciones y enseñanzas que se recibían de los espíritus. Son las obras básicas de esta doctrina y no el culmen del conocimiento, más bien el comienzo, la iniciación del ser humano en un camino que le conducirá poco a poco hacia la realización y la conquista del destino que para él tiene preparado Dios, así como a la instauración de la justicia y la fraternidad entre todos los hombres y pueblos de la tierra.

El Espiritismo como ciencia de observación.

Las manifestaciones del mundo invisible o espiritual han tenido lugar a lo largo de la historia sin que estas trascendieran más allá de lo anecdótico. No fue hasta el siglo XIX cuando tales fenómenos llamaron la atención del público en general y de algunos estudiosos que lograron dar con la causa que los provocaba. Por medio de la observación y del análisis razonado de los sucesos se logró elaborar un método que permitiría repetir en ambientes controlados y bajo condiciones muy específicas dichos fenómenos.

La ciencia espírita dista mucho de las ciencias materiales, estudia las relaciones que se establecen entre los dos mundos, el mundo material poblado por hombres y mujeres viviendo la experiencia de la vida material y el mundo espiritual poblado por los espíritus, teniendo la dificultad añadida que la comunicación entre ambos es limitada y no puede ser provocada a capricho.

El Espiritismo como filosofía.

El Espiritismo da respuesta a cuestiones que han ocupado a la humanidad desde tiempos inmemorables: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Hay vida después de la muerte? ¿Existe Dios? ¿Estamos solos en el universo? Etc.

Los fenómenos observados y las consecuencias que conlleva la causa que les da lugar, vinieron a arrojar luz sobre tales temas. Las posteriores revelaciones recibidas desde el plano espiritual, pasadas por el tamiz de la razón, se convirtieron en un sistema filosófico que resuelve por si solo todas estas cuestiones y como ya vimos, no se basa en la fantasía y la especulación, tiene su respaldo en hechos constatables por cualquier persona.

El Espiritismo como Moral.

Siendo pues la causa de aquellos eventos la existencia y la manifestación de seres espirituales, que no eran otra cosa que las almas de los hombres y mujeres que habían poblado con anterioridad la tierra, no hay otro camino posible que el de aceptar que la vida continúa y que la muerte no es más que un proceso de tránsito entre las dos realidades. La existencia de Dios, como única explicación posible a la existencia del universo y las propias revelaciones que tales espíritus realizaron acerca de la vida de ultratumba y de las consecuencias de los actos de la presente, propiciaron que más allá de la reflexión filosófica y de la experimentación empírica de los fenómenos, el espiritismo se convirtiera en una escuela práctica.

Siendo la realidad presente, la vida corporal, no más que algo transitorio, deja claro que la realidad última es la vida espiritual, es nuestro deber vivir de acuerdo a esta visión. Nuestras conductas y aspiraciones han de estar en consonancia con el propósito de trabajar en la conquista de aquellas perfecciones que nos permitan alcanzar las dádivas que Dios nos ha preparado y ayudarnos solidariamente unos a otros en nuestros propios procesos individuales de progreso. El paradigma de conducta más acorde a las leyes divinas y del que debemos servirnos como ejemplo es la persona, enseñanza y obra de Jesús de Nazaret.

¿Es el Espiritismo una religión?

El Espiritismo propiamente dicho no es una religión, en él no hay sacerdocio, o sea, intermediarios entre Dios y los hombres, ni rangos o autoridades impuestas, tampoco hay rituales ni cultos, carece de dogmas más allá de aquellos que han salido de la observación y que continuamente están siendo refrendado por las mismas, nada hay en él inamovible.

¿Es el espiritismo cristiano?

El Espiritismo es una doctrina independiente a todas las doctrinas religiosas y a la vez es heredera de todas ellas. Siendo así, el Espiritismo puede llamarse cristiano, si por cristiano se entiende que divulga la enseñanza moral y espiritual de Jesús de Nazaret.

¿Tiene el Espiritismo la verdad absoluta?

No, el espiritismo como toda enseñanza revelada por Dios pretende ser verdadera, sin embargo entiende que la revelación es gradual y adecuada a la capacidad de aquel que la recibe y de aquel que la imparte, por lo tanto, en el momento actual solo podemos obtener verdades parciales acordes a nuestro entendimiento. Más adelante y con el progreso de la ciencia y de la humanidad, podrán ser esclarecidas cuestiones que permanecen ocultas o no han sido correctamente entendidas, esto en cuanto a la ciencia práctica. En cuanto a la conducta humana el espiritismo como todas las religiones contiene en su seno la verdad absoluta que puede ser resumida en una frase: Hacer por y para los demás aquello que queremos que ellos hagan por y para nosotros, con amor, justicia y caridad.

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